Cantos de los Llanos son declarados patrimonio inmaterial de la humanidad

Los cantos de Los Llanos de Colombia y Venezuela han sido reconocidos como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad que requiere medidas urgentes de salvaguardia, así lo anuncio la Unesco a través de su cuenta oficial en Twitter.

Se trata de un conjunto de expresiones inmateriales que hacen parte del mundo cultural de la Orinoquía colombo-venezolana y que está relacionado con las actividades tradicionales de la ganadería.

Esta expresión tiene más de 200 años y está compuesta por “cuatro variantes orales y sonoras: los cantos de ordeño, los cantos de cabrestero (llanerismo por cabestrero), los cantos de vela y los cantos de domesticación (silbos, gritos, llamados, japeos)”, según informa el Ministerio de Cultura de Colombia, que realizó los documentos de salvaguardia en asocio con el Centro de Diversidad Cultural de Venezuela, un trabajo de cuatro años en el que se hizo una exploración en cada país.

El trabajador se acompaña a sí mismo mientras realiza sus tareas, explicó a la AFP Bettsimar Díaz, hija del icónico músico del folclore venezolano Simón Díaz (1928-2014), autor de la canción Caballo viejo.

Los cantos “tienen notas largas y versos espaciados” tanto en el arreo como en el ordeño, explicó Díaz, que destacó, no obstante, las diferencia.

Por tratarse de una tradición que se transmite de generación en generación, los cantos van cambiando en función de la zona geográfica, el clima, los animales o la época vivida. Además, al hacerse a cielo abierto, está impregnado de imágenes del paisaje y sus misterios.

Para llegar al documento que se envió a la Unesco, se realizaron seis foros en los que participaron portadores, instituciones y actores regionales; tres talleres de cartografía social y más de 60 entrevistas a portadores.

Estos cantos son interpretados a capella y hacen parte de las jornadas de trabajo con el ganado, no solo en los corrales sino en las sabanas, cuando se mueven las reses por la llanura.

“Con la inclusión de los cantos en la lista de patrimonio que requiere una salvaguardia urgente, se posibilita la inserción en los nuevos tiempos de las comunidades que pueblan esta vasta área geográfica, sin desmerecer su profundo conocimiento del medio natural y el respeto de su entorno y de sus equilibrios”, destacó María Ismenia Toledo, antropóloga experta en patrimonio cultural inmaterial.

La Unesco no solo reconoció el valor de los cantos colombianos y venezolanos, sino también el de la música tradicional de Botswana, la veneración de sitios sagrados en Mongolia, las danzas marciales en Marruecos, el silbo turco y los recitales de poesía tradicional en los Emiratos.

El Comité intergubernamental, formado por representantes de 24 países firmantes de la Convención de la Unesco para la salvaguarda del patrimonio cultural inmaterial, decidieron incluir en la lista estos bienes para responder a la “necesidad social” de preservar las artes y oficios tradicionales que de otro modo desaparecerían.

Este comité se reúne una vez al año para examinar el funcionamiento de esa convención, adoptada en 2003, y examinar las candidaturas de inscripción en sus listas.

Prensa National Report